De dónde vienen los monstruos?




En mi libro sobre Cultura audiovisual en infancia L'ús dels mitjans de comunicació i les TIC en Educació Infantil explico un proyecto educativo con niños pequeños que aprendían castellano y catalán en una escuela británica de las afueras de Barcelona en las que impartí clases hace unos años.



Comparto un fragmento, traducido al castellano


De donde vienen los Monstruos


El siguiente proyecto comenzó en el aula de Infantil y se extendió a otras escuelas de manera telemática. El proyecto se desarrolló en dos fases: el trabajo de aula en el centro y el trabajo telemático con centros colindantes. Co-participó en este proyecto la profesora de Arte. La duración fue de un año y se desarrolló en el ciclo 2010-2011 de noviembre a abril.

En este proyecto los niños y las niñas se familiarizaron en forma práctica y significativa distintos medios de comunicación y con herramientas audiovisuales e informáticas. Asimismo pudieron expresar y dar respuesta a un tema que les preocupaba mucho y que era compartido por todos: quienes eran esos seres invisibles que viven detras de las puertas o en las estanterías más altas del aula, a los que podían sentir pero no podían verlos o tocarlos.

Además del desarrollo de la fantasía, el proyecto permitió al grupo intercambiar a distancia con otros niños, descubriendo que su preocupación era compartida y que podían enterarse de cómo iban las cosas en los otros grupos de manera fácil y rápida a través del correo electrónico e Internet.

Las áreas implicadas fueron el Conocimiento del Medio, la Plástica y los Lenguajes y la Comunicación.

Los objetivos fueron que los pequeños y las pequeñas aprendieran a:
  • renarrar oralmente, resumir, recitar y comentar el relato.
  • escribir los nombres propios, los de los personajes del proyecto y frases cortas para el intercambio epistolar con otros niños.
  • Interpretar las imágenes del libro de cuento, de webs y de folletos turísticos.
  • Entender los elementos principales de una historia: qué pasa, a quién, cuándo, dónde y porqué.
  • Descubrir los componentes de la estructura narrativa: introducción, nudo y desenlace.
  • Escribir una carta y dicte sus contenidos a la maestra.
  • Utilizar el correo electrónico y de Internet.
  • Colaborar con otros en el uso de tecnologías y el intercambio de informaciones.
  • Manipular correctamente una cámara digital de fotografía y una cámara de vídeo.
    Disfrutar de la relación entre los niños del grupo y con niños distantes de la misma edad

    La secuencia de actividades ha sido la siguiente.

    Un día el grupo recibe una misteriosa carta firmada por el mostruito que habitaba en el estante más alto de la pared. El monstruito no quería ser visto porque le daba vergüenza ya porque era feo y estaba desnudo, pero les prometió que les enviaría más mensajes.

    Los niños se imaginaron cómo era el monstruo y junto a la maestra de arte, los niños dibujaron y armaron un collage sobre cómo cada uno creía que era el monstruo. Como no sabían su nombre, propusieron varios nombres y entre todos eligieron Puc. Estas obras de arte fueron colgadas en las paredes del aula, para que el monstruito los viera.

    A la semana siguiente, en agradecimiento por los dibujos, llegó a la clase una caja de correos con un libro Donde viven los monstruos de M. Sendak. La dedicatoria la firmaba el mostruito Puc.

    Entonces, antes de leer el libro, invité a los niños a formular hipótesis sobre de qué podía tratar y los niños explicaron sus impresiones a partir de la ilustración de la tapa. A continuación les leí el texto. Para comprobar su comprensión, en la clase posterior visionamos sin sonido el video del libro colgado en la red Internet y los niños renarraron la historia en su lengua materna, inglés (los más pequeños y con menos dominio de la segunda lengua) y en castellano (los mayores).

    El cuento fue contado nuevamente, poniendo el acento en los diálogos, que los niños repetían y dramatizaban espontáneamente. En una nueva lectura, pusimos el acento en las acciones del comienzo, el nudo y el final. Algunos  se animaron a escribir los nombres de los personajes. Todos dibujaron la secuencia que les gustaba más y al presentarla en público, decían si era del principio, el medio o el final.

    En la sesión siguiente, los niños decidieron escribir una carta de agradecimiento al monstruito de la estantería y me la dictaron. Antes de irnos, dejé la carta sobre la mesa. A la mañana siguiente ya no estaba. 


    A los pocos días recibimos una invitación de Puc para asistir a una fiesta del pueblo, en la que podrían conocer a otros monstruos que sí les gustaba que los vieran. Entonces, los niños preguntaron quiénes eran los monstruos que vivían en el pueblo y buscamos información en Internet. 

    En la web del ayuntamiento salía una foto borrosa pero había una referencia importante: los monstruos de nuestro pueblo descansaban entre fiesta y fiesta en la sala infantil de la biblioteca. Entonces, decidimos visitar la bilblioteca para conocerlos. Me dictaron una carta para solicitar la visita. 

Más información de la experiencia en este enlace

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